domingo, 18 de agosto de 2013

TEATRO NACIONAL DE SAN MIGUEL
El teatro Nacional de San Miguel es otro monumento histórico que no solo refleja las inquietudes arquitectónicas de una época determinada, sino que también constituye un símbolo del esfuerzo por desarrollar el Arte Escénico en un medio tan azaroso como lo fue El Salvador a fines del siglo pasado y principios del presente.

En el año de 1901 se creó, por acuerdo ejecutivo, la Junta de Fomento de San Miguel, que se encargaría de todo aquello que se relacione con obras de utilidad, ornato público, y embellecimiento de dicha ciudad.

Entre las obras que se proponía realizar estaba la construcción de un Teatro. Y fue el Ing. Marcos Letona, graduado de en la Universidad de Lombaina Bélgica, en Ingeniería Civil, el responsable del diseño y ejecución de la obra.

La construcción dio inicio el 1 de enero de 1903 y fue recibido el 25 de diciembre de 1908 por Don Manuel Aragón, con un costo de 106,428.12 pesos. A partir de esta fecha se realizan actividades esporádicamente hasta llegar a su inauguración oficial el 31 de diciembre de 1909, a las 12 de la media noche, con la obra “La Viuda Alegre” de Franz Lehar, a cargo la compañía de teatro de Lupita Unda, bajo la Administración del Gral. Fernando Figueroa.

En los años de 1914 y 1915 se introduce el Cinematógrafo y para 1927 las exhibiciones cinematográficas habían acaparado las actividades del Teatro.

A partir de 1936 se le concede al Circuito de Teatros Nacionales el control del Teatro Nacional de San Miguel, entre otras salas de espectáculos.

El 27 de marzo de 1939, le fue colocado el nombre de Teatro Nacional “Francisco Gavidia” de San Miguel, en honor al Dramaturgo Francisco Gavidia, oriundo de esta ciudad.
IGLESIA MEDALLA MILAGROSA
La historia nace en Francia en la capilla del convento de las hermanas de la Caridad, en 1830.
Catalina Labouré fue elegida por la Virgen María para que difundiera la Medalla Milagrosa.
Era una joven novicia de la Compañía de las Hijas de la Caridad. Siendo las virtudes de la Congregación: sencillez, humildad y caridad.
Las apariciones de la Virgen María a sor Catalina fueron 3:
La primera: la noche del 18 al 19 de julio de 1830.
La segunda: en la tarde del 27 de noviembre de 1830.
La tercera: en una tarde de diciembre de 1830
Estas apariciones sucedieron en la capilla del convento en París, Francia, en 1830.


Primera aparición.

El ángel custodio, despertó y guió a sor Catalina hacia la capilla, donde se encontró con la Virgen María, quien la nombró su embajadora para Gloria de Dios. La Virgen le habló de los males del mundo, de la renovación de las Hijas de la Caridad y de la Eucaristía, como fuente de todas las gracias. “Venid al pie del altar. Aquí se os darán todas las gracias si lo pedís con confianza”.

Segunda aparición.

Fue en la capilla de las hijas de la Caridad a las 17:30hs mientras hacía meditación, juntamente con sus hermanas de la comunidad. La misma sor Catalina cuenta esta aparición: “En medio de un gran silencio, me pareció oír como el roce de un vestido de seda. Miré hacia el altar y vi a la Santísima Virgen, estaba parada y apoyaba sus pies sobre una esfera y aplastar la cabeza de una serpiente”. María triunfa sobre las fuerzas del mal. Aparecía vestida de blanco aurora y resplandeciente. Un velo blanco descendía desde la cabeza a los pies. El rostro aparecía descubierto y era de tal belleza que me sería imposible describirlo. En sus manos sostenía una esfera, coronada con una pequeña cruz. Catalina oyó: “este globo representa al mundo entero y a cada persona en particular”. En los dedos de la mano vi unos anillos revestidos de piedras preciosas, que despedían destellos de luz. Sus ojos estaban dirigidos a lo alto, en actitud de oración. El globo de las manos se desvaneció, y éstas se inclinaron hacia la tierra, en actitud maternal. Ella bajó sus ojos y quedó mirándome. Oí su voz que me decía: “os rayos de luz, simbolizan las gracias que derramo sobre las personas que me las piden con confianza”. La Virgen me hizo comprender con cuánta generosidad derrama sus gracias sobre los que oran; qué alegría siente concediéndoselas. Los rayos sin luz representan las almas que no rezan a la Virgen. Se formó un cuadro ovalado y rodeando a la santísima Virgen, vi escritas estas palabras con letras de oro: “¡OH MARÍA SIN PECADO CONCEBIDA, RUEGA POR NOSOTROS QYE RECURRIMOS A VOS!”. Un momento después, el cuadro dio media vuelta y vi la letra “M” y encima, apoyada en la letra M, la Cruz. Al pie de la letra M el corazón de Jesús coronado de espinas y el corazón de María, traspasado por una espada; y todo el contorno rodeado de doce estrellas. Son figura de los doce apóstoles y representan a la Iglesia, luz para el mundo. Pensaba en mi interior, si había que escribir también algo. Se me respondió: “bastante dicen la letra M y los dos corazones”. Oí una voz que me decía: “Haz acuñar una medalla según este modelo. Cuantas personas la lleven con confianza recibirán grandes gracias”.

sábado, 17 de agosto de 2013

CATEDRAL DE SAN MIGUEL
 
 
En el año 1740 el Alcalde mayor de San Salvador Manuel Galvez del Corral, establecia en un informe que en San Miguel existian una iglesia parroquial junto a dos conventos (San Francisco y La Merced) y dos ermitas (San Sebastian y El Calvario).

En 1862 dicha iglesia parroquial, que llevaba por nombre "San Miguel Arcangel" fue demolida para erigir un templo mas grande que tambien serviria como oratorio de Veneracion a la Virgen Nuestra Señora de La Paz. Se presume que la primera piedra fue colocada por el presidente Gerardo Barrios el dia 21 de noviembre de ese mismo año.
El primer encargado de su edificacion fue el ingeniero ingles  Willian Kirk, quien debio abandonar el proyecto poco despues de la muerte de Barrios.Aún sin terminar, el templo obtuvo el grado de catedral por decreto papal de Pío X, el día 11 de febrero de 1913. Ocho años después, precisamente el 21 de noviembre de 1921, monseñor Juan Antonio Dueñas y Argumedo proclamó el Patronato de Nuestra Señora de la Paz, así como dio coronación pontificia de la imagen en nombre del papa Benedicto XV. La catedral se declaró concluida en 1962, exactamente un siglo después de su inicio.

Se dice que el principal material utilizado para la construcción de la catedral, fue la piedra volcánica transportada desde el volcan de San Miguel que es popularmente conocida como «curruncha». El estilo del templo es ecléctico y varios materiales fueron encargados en el extranjero, tales como la estructura metálica del techo y cielo falso que provinieron desde Bélgica, en 1926. Las piezas fueron ensambladas por el ingeniero filipino Alberto Gheraldo quien también inició la erección de las torres de 57 metros del campanario, las cuales son el distintivo del edificio.

Además, las campanas provienen de Alemania, los vitrales con figuras bíblicas fueron elaborados en México, y el altar mayor de mármol, en el que se encuentra la imagen de Nuestra Señora de la Paz, es originario de Italia. En el exterior del templo se encuentran dos bustos en mármol de Luis de Moscoso y Gerardo Barrios; mientras que en la parte superior de la fachada se halla una efigie de Cristo Rey.

La catedral puede albergar en su interior hasta dos mil personas, por lo que se considera la segunda con mayor capacidad en el país después de la Catedral Metropolitana de San Salvador; así como la construcción más alta de la zona oriental de El Salvador con una altura de 25 metros desde el suelo hasta el techo.